Cuento pre-fin de año(cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia):
30 de Diciembre, digamos del año mmm.... 2007, nos invitaron a la fiesta de cumpleaños de la esposa de un amigo de la infancia de mi padre, padrino de mi hermano mayor y padre de un muy buen amigo de mi hermano(el sétimo), y mío(el octavo), era tanto tiempo que no iba a su casa que no podía faltar en esta ocasión.
Iba yo acompañado de mi esposa, llamémosla G, que lucía una blusa negra con unos detalles plateados que acababa de comprar para la ocasión(dejo constancia que ella la compró, yo no la acompañé a comprarla, ni le dije que debía comprarla, ni le dije donde debía comprarla). Los hijos de la homenajeada prometían "tirar la casa por la ventana" era una fiesta para todas las edades, habían contratado un conjunto de música criolla, que se llamaba pimienta y... nosequé, también iban mi madre y mis hermanos con sus esposas, mis cuñadas.
Llegamos a la Reunión y J(el hijo de la dueña del santo y un gran amigo mío)nos saludó efusívamente, nos dió la bienvenida y dijo las palabras mágicas: "están en su casa".
Yo le tomé la palabra y empecé con un brindis, con un Pisco Sour, la noche prometía...
Ya llevaba yo como cuatro Pisco "sagüers" y una que otra cerveza(empezaba a sentir un ligero adormecimiento lingual). G se había tomado otros tantos, habíamos bailado entre pisco y pisco algunas "pegaditas" y otras "moviditas" todo "naizzz", pero siempre que uno la está pasando bien, como dicen las leyes de murphy, tiene que suceder algo que te haga...dejar de pasarla bien. Estábamos ubicados muy cerca a la entrada por lo que cada vez que llegaba alguien a la reunión tenía que pasar necesariamente por nuestro lado, la gente entraba y nos saludaba, nisiquiera nos conocían, pero yo los saludaba como amigos del alma , en una de esas llegó un grupo de 5 o 6 personas y entre ellas había una mujer que llamó poderósamente mi atención, esta chica tiene algo me dije, en un segundo entre en pánico sabía lo que se venía, voltee instantáneamente a ver a G y pude notar como se iba desdibujando su amplia sonrisa al ver a aquella mujer(añadan a la escena la música de Psicósis), lo supe al instante mi noche de diversión había terminado, la chica que acababa de ingresar llevaba una blusa negra con unos detalles plateados...
Permitanme decirles que a mí estas cosas me tienen sin cuidado, puedo llegar a una reunión y ver a un tipo vestido exactamente igual a mí y tenganlo por seguro que luego de un par de horas me verían conversando abrazado del tipo en mención, riéndonos de nuestros gustos tan originales, pero G... volvamos a la historia...
... detalles plateados, pasó por mi mente hacer algún tipo de comentario gracioso como: "G llegó tu hermanita", pero la mirada que me clavó G me hizo darme cuenta que cualquier comentario me iba a costar muy caro, me amparé en el silencio y contuve mi risa.
Obviamente que en este tipo situaciones tiene que haber un culpable y es más obvio aun saber quien es el culpable. El culpable era ....... YO.
Repito, yo no le dije a G que compre esa blusa, yo no escogí esa blusa y tampoco invité a la gemelita a la fiesta, pero era mi culpa, así de sencillo. Se me apagó el vacilón.
La situación era tensa ambas se habían dado cuenta de que tenian gustos en común, cada una refugiándose en su pareja y tratando de que nadie se de cuenta del detalle, yo me decía: pero ¿por qué no se acercan y conversan? se nota que se van a llevar muy bien jijiji, pero nada ni se miraban, G ya no quería bailar y su clon se metió a la cocina y sólo asomaba la cabeza de vez en cuando. Hasta aquí llega mi narración ahora lo que quiero saber es:
¿qué harían ustedes si les sucede algo parecido?