El Gato(2)
Me sentí atontado, sin fuerzas, no entendía nada, sólo atiné a obedecerla, vi su mano muy cerca de mí, tenía unas uñas largas y dedos muy finos que iba moviendo con delicadeza, tenía un cabello negro muy largo y era muy bella, el rostro más bello que he visto jamás.
- Que hermosa – dije
no pude evitar decirlo, nunca me había atrevido a decirle eso a una mujer. Y ella respondió:
- Gracias, y con una sonrisa agregó: te diré una cosa y espero que nunca la olvides, la belleza tiene un precio siempre, ¿me entiendes? Y si no lo pagas de una manera lo haces de otra, terminó mirando fijamente al Gato.
Luego volvió a mirarme y me ordenó: entra al auto y siéntate, no querrás golpearte contra el suelo.
Obedecí nuevamente, no tenía voluntad y al sentarme empecé a entender el sentido de su última frase, la vista se me empezó a nublar y lo último que alcancé a escuchar fue: Llegó la hora de pagar.
Un fuerte grito me despertó: Ahhhh!! luego un golpe y otro:
- Hijo de puta, ------ la………, ahhhhh!!, era Carlos gritando desesperado, repitiendo maldición tras maldición - como nos enseñaron los mayores: el día en que veas un "aparecido" lánzale todas las maldiciones que conozcas para que se vaya, nos repetían - se tomaba la cabeza que acababa de golpear contra el parabrisas, estaba subido encima del asiento, casi llorando. Yo no terminaba de despertar cuando vi pasar una sombra en medio de nosotros directo al parabrisas atravesándolo limpiamente. Nunca olvidaré la cara de terror de Carlos luego de ver pasar a "eso", dijo: ¿viste su cara? y esa fue la última frase coherente que le oí decir, empezó a balbucear y se tapaba el rostro con las manos restregándoselas una y otra vez .
Por suerte yo no llegué a ver la cara de "eso" sino, quizás, hubiera terminado en el mismo estado en el que se encontraba Carlos ahora o peor, hubiese terminado como "el Gato".
Aun confundido y mareado pensé en echar a andar el auto para escapar, pero al escuchar que Carlos dijo algo así como "Gato" reparé en que él se encontraba en el asiento trasero y volteé para ver como se encontraba, lo que pude ver no quisiera recordarlo jamás, pero lamentablemente quedó grabado en mi mente imborrable, El Gato estaba allí acostado boca arriba, reconocí que era el Gato sólo por su ropa porque de no haberlo visto poco tiempo antes de ninguna manera pude haberlo reconocido, no entraré en detalles de cómo se encontraba sólo les diré lo que escuché decir a un policía unas horas más tarde: parecía como si un animal le hubiese arrancado los dos ojos al mismo tiempo de un tirón", del resto mejor ni hablar.
Luego de una horas ya me encontraba lúcido, aunque no lo suficiente como para que los agentes policiales creyeran mi historia, al menos oficialmente no la creyeron y digo esto porque, a pesar de que no le conté a nadie lo que había sucedido, al poco tiempo empecé a escuchar la historia de "la muerte del Gato" en tenores muy parecidos a los que les había narrado a los agentes que tomaron mi declaración, por supuesto que evito escuchar a alguien contar esta historia.
Tengo la esperanza que al escribir esto pueda enfrentarme a mis miedos y pueda recordar que más sucedió ¿en qué momento tomé el celular(móvil) del gato y ví el número de mi madre?, ¿Cómo es que la sangre del Gato llegó a mis manos?, ¿Por qué dicen que yo lo maté a él y luego a Carlos?, ¿Por qué no me dejan salir?
Yo sé que ustedes sí me creerán que esa mujer estuvo allí ¿verdad?





wendy dijo
Uyyyy por fin la continuación del cuento....
3 meses para un buen final Don Mitchell...
Saluditos desde aquí para usted y su hermosa familia.
Wendy
11 Septiembre 2007 | 04:30 AM